FAO advierte por feminización de hambre, pobreza y cuidados en Latinoamérica

La feminización del hambre, la pobreza y los cuidados son los mayores desafíos que enfrentan las mujeres en los sistemas agroalimentarios de América Latina y el Caribe. El 36% de la fuerza laboral de América Latina y el Caribe está conformado por mujeres en los sistemas agroalimentarios revela el último informe de FAO sobre la situación en la región.
EL 71% de las mujeres trabaja en sectores no agrícolas como el procesamiento de alimentos pero solo el 9% accede a las tareas mas lucrativas.
Claudia Brito, Oficial de Políticas, Experta en Género, Sistemas sociales e Institucionales de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe detalló en De Siembra los puntos mas destacados del informe elaborado durante un año en toda la región.
La situación derivada de los efectos climáticos en la región mas castigada por los fenómenos, crean otra brecha estructural que se añade a los anteriores asegura la experta
Respecto al Plan Nacional de Género de Uruguay señaló que “es inspirador para el resto de América Latina y el Caribe” y llamó a pensar las políticas en un período de mediano plazo como 15 años y que sea incluido en los presupuestos como políticas de estado, mas allá de las orientaciones de gobiernos.
Brito dijo que las mujeres deben ser las veedoras de la política pública incidiendo en las decisiones de alto nivel en las políticas de los países.
La seguridad alimentaria es uno de los temas centrales ya que ha sido donde mas se incrementó la brecha entre hombres y mujeres como consecuencia de la Pandemia.
Otro dato revelador de las desigualdades quedó evidenciado tras la pandemia en el año 2020. El 23% de las mujeres empleadas en los sistemas agroalimentarios en América Latina y el Caribe con todos los beneficios que ésto supone, salieron del mercado laboral por la pandemia y eso fue el impacto directo del trabajo de cuidados de las mujeres
Las pandemias junto con el cambio climático son los grandes desafíos dijo Claudia Brito.
Respecto al peso de la agencia especializada de Naciones Unidas para advertir y orientar a los gobiernos agregó que “A la FAO las mandan los gobiernos en la Conferencia Regional que próximamente se desarrollará en coincidencia con el año de la mujer agricultora en 2026”.
FAO pone a disposición su política de género para implementar diseños de tercera generación, buscando soluciones concretas para los países a la luz de la capacidad de sentarse a hablar de estos temas en un espacio de diálogo y neutralidad”.
Tienen también la capacidad de “apoyar a los estados como estados”, mas allá de sus gobiernos, “tenemos la capacidad de darle seguimiento y eso es una ventaja” valoró
